Amigos del ciberespacio:
Han pasado muchos años desde esa triste fecha del terremoto de 1960 que asoló el sur el país, especialmente Valdivia; aún quedan vestigios de la fuerza que se desató esa tarde de domingo (la casa donde vivo tiene 84 años, y está inclinada desde el terremoto). En la memoria de las personas que lo vivieron está el recuerdo de la naturaleza desatada en una locura que parecía no tener límites. Las calles abriéndose por la mitad, las casas desapareciendo en una nube de polvo, personas que no podían mantenerse en pie y lo que es peor, según cuentan, es que no terminaba nunca. Después vino la otra parte, que fue tanto o más peor, el maremoto (tsunami le diriamos hoy) que arrasó con grandes poblaciones costeras y ribereñas (Corral; Amargos; San Carlos; etc) y muchas viviendas a las orillas del río Valdivia y Calle-Calle (es el mismo, solo que tiene distintos nombres...más hacia la cordillera se llama San Pedro, donde quieren hacer unas represas hidroeléctricas). Los sobrevivientes recuerdan que no tenían techo ni alimentos, y se vivió en base a la solidaridad de los vecinos que compartieron entre unos y otros lo poco que les quedó. Este momento en nuestra historia se recuerda con un récord Guinnes, no existe registro de un terremoto más fuerte...9.7 grados...triste récord. Les acompaño algunas imágenes.










olas amigo te cuidassssssssss